«Estábamos preparados para solventar esto por la vía
diplomática, pero Hamas no nos ha dejado opción. Quien trata de hacer daño a
Israel resulta dañado», declaró el primer ministro israelí, Benjamin
Netanyahu, poco después de que se conociera la muerte del primer israelí en el
conflicto.
Estas declaraciones de Netanyahu precedieron a su
participación en la segunda reunión de la jornada del gabinete de política y
seguridad de su Gobierno, después de que por la mañana el grupo decidiera
aceptar la propuesta de alto al fuego planteada por Egipto para iniciar el cese
de hostilidades a partir de las 9 hora local (3 de la madrugada por la hora
uruguaya).
Sin embargo, seis horas después y ante la lluvia de
cohetes, Netanyahu ordenó a la aviación de guerra reanudar los ataques sobre la
franja, en el octavo día de la operación «Margen protector» que ha
causado ya la muerte de casi 200 personas en Gaza. Algunas voces en su Gobierno
alabaron la ruptura del alto al fuego e instaron al Ejecutivo a continuar con
la ofensiva militar hasta que el Ejército se haga «con el control de toda
la franja de Gaza», como sugirió el jefe de la diplomacia israelí, Avigdor
Lieberman.
En contra.
Hamas, que dice haberse enterado del plan de Egipto a
través de los medios de comunicación, rechazó cualquier tregua que no incluya
un acuerdo completo sobre el conflicto que lo opone a Israel. El movimiento
islamista exige el cese de los bombardeos, el fin del bloqueo a Gaza, la
apertura del puesto fronterizo de Rafah con Egipto y la liberación de presos
detenidos tras haber sido liberados en virtud de un acuerdo de intercambio
contra un soldado israelí durante 2011.
«Excluimos una tregua sin alcanzar (antes) un
acuerdo. En tiempos de guerra no se pacta una tregua para luego negociar»,
declaró Fawzi Barhum, un vocero del Hamas.
El brazo armado del Hamas rechazó también la propuesta
egipcia, tachada de «rendición», y amenazó con
«intensificar» su lucha contra Israel.
Sin embargo, la dirección política del movimiento
islamista parecía dividida. El número dos del movimiento, Musa Abu Marzuk,
basado en El Cairo, afirmó en su página de Facebook que «las consultas
continuaban».
En tanto, el presidente palestino Mahmud Abbas llamó a
ambas partes a un cese el fuego. Está previsto que el mandatario viaje a
Turquía, un aliado de Hamas, y luego a Egipto para abordar la situación de
Gaza, según fuentes palestinas.
El primer ministro islamista conservador turco Recep
Tayyip Erdogan acusó a Israel de haber cometido «terrorismo de
Estado» y de perpetrar «una matanza» entre la población civil.
La mediación.
Egipto seguirá intentando que Israel y Hamas acepten su
propuesta de alto el fuego, respetado ayer solo durante unas horas por los
israelíes, quienes reanudaron los ataques ante el incesante lanzamiento de
cohetes por parte del movimiento islamista.
«Continuaremos con las negociaciones (con Israel y
Hamás) y seguiremos en contacto con la parte palestina» con el objetivo de
conseguir un cese de las hostilidades, dijo por su parte el portavoz del
Ministerio egipcio de Asuntos Exteriores, Badr Abdelati.
Con este fin, está previsto que mañana visite El Cairo el
presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, al frente de
una delegación de alto nivel para reunirse con el jefe del Estado egipcio,
Abdelfatah al Sisi.
El representante ministerial, quien aseguró que no se ha
recibido confirmación oficial por parte de Hamas de su rechazo a la tregua,
añadió que «es cosa suya (del movimiento) aceptar o no» la iniciativa
egipcia de cese de las hostilidades y que El Cairo «no puede
obligarle» a ello. Quien sí aceptó esta mañana el alto el fuego propuesto
por Egipto fue Israel, antes de romperlo seis horas más tarde frente al
continuo lanzamiento de proyectiles hacia su país por parte de Hamás y el grupo
radical palestino Yihad Islámica.
La gota que colmó el vaso fue la muerte hoy del primer
ciudadano israelí durante esta octava jornada de la ofensiva «Margen
Protector», en la que han fallecido cerca de 200 palestinos. El fallecido
fue un judío de 37 años, alcanzado por la metralla de la lluvia de disparos
desde Gaza en el paso de Eretz, ubicado en la frontera.
Los más de 1.000 cohetes disparados en dirección a Israel
desde hace ocho días habían provocado hasta ahora desperfectos en
infraestructuras y vehículos, además de una decena de heridos de diversa
consideración.
Con las espadas de nuevo en alto, Abdelati aseguró que
espera que «ambas partes acaben por aceptar» la propuesta egipcia de
alto el fuego.
Por otro lado, el secretario de Estado de Estados Unidos,
John Kerry, consideró hoy en una entrevista telefónica con su homólogo egipcio,
Sameh Shukri, que la propuesta de El Cairo de alto el fuego es «una
oportunidad verdadera» que debe ser apoyada para poner fin a la violencia,
informó el Ministerio egipcio de Exteriores en una nota.
También señaló el interés de Washington en que todas las
partes involucradas respalden la iniciativa egipcia.
Tras el fracaso de Egipto, surgen Turquía y Catar como
mediadores
La propuesta de Egipto por un cese del fuego entre Israel
y Hamas fracasó de forma súbita, por la negativa de la organización islámica de
aceptar la mediación de El Cairo y ahora aparece en el horizonte una posible
gestión de paz compartida por Turquía y Catar.
La respuesta del gobierno israelí de Benjamín Netanyahu
ante el fracaso de la tregua fue reanudar inmediatamente los ataques aéreos
contra la Franja de Gaza.
Aquellos que siguen los hilos de una mediación difícil no
condenan por completo el intento del presidente egipcio, Abdelfatah al-Sisi,
por conseguir una tregua y al mismo tiempo vaticinan un posible papel mediador
de Turquía y Catar.
Turquía ha sido un aliado histórico de Hamas, y Catar ha
manifestado su respaldo financiando el déficit de los islamistas en Gaza. Por
ello se considera que ambos podrían aparecer como mediadores con la
organización.
Hamas rechazó una tregua y en los ataques murió un civil israelí
16/Jul/2014
El País